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Curiosidades que quizás no conocías de nuestro packaging

Curiosidades que quizás no conocías de nuestro packaging

Curiosidades del packaging Almazaras de la Subbética

Nuestros envases están diseñados para mantener la calidad y las propiedades organolépticas del AOVE, pero sin renunciar a diseños bonitos y con personalidad propia. 

En Almazaras de la Subbética sabemos que una imagen vale más que mil palabras. Por eso no solo producimos algunos de los mejores AOVES del mundo, sino que también cuidamos ¡y mucho! el packaging de nuestros productos.  

Nuestro Rincón de la Subbética, el AOVE ecológico más premiado del mundo, cuenta en su botella con relieve en braille.  

Además, sus etiquetas tienen un barniz que hace que no se manche la etiqueta con el aceite. Y cuenta con el sello de QVEXTRA, al igual que Parqueoliva Serie Oro.  

Definitivamente, hacemos aceites únicos con botellas únicas. Buenos ejemplos son las de Parqueoliva Serie Oro y Almaoliva Arbequino, con un molde propio que lleva incluido nuestro logo en relieve. 

También merece la pena destacar el envase de nuestro Almazaras de la Subbética BIO cuya botella es tinta. 

Por otra parte, las latas cuentan con un barniz interior especial: 100% libre de Bisfenol A (BPA), sustancia química industrial que se ha utilizado durante décadas para elaborar ciertos plásticos y resinas y sobre la que cada vez hay más estudios sobre sus efectos nocivos para el sistema endocrino y reproductor.  

En nuestro afán por que nuestro aceite llegue en las mejores condiciones posibles al consumidor, hemos diseñado las cajas a medida para cada producto que incluyen separadores en las botellas de cristal.  

Además, nuestras garrafas no son transparentes, sino verdes oscuras para mantener las propiedades del AOVE.

El envase ideal

El recipiente perfecto para conservar aceite de oliva virgen extra no sólo debe ser bonito, sino protegerlo para mantener su calidad. ¿Protegerlo de qué? Del calor, la luz o el contacto con el aire, factores que pueden alterar y deteriorar sus propiedades organolépticas. Así pues, el envase no ha de ser elegido únicamente por su apariencia, sino por su capacidad para preservar las características originales del producto, su frescura y calidad.

Si hablamos del AOVE, todos los expertos coinciden en que una de las opciones más recomendables es el vidrio oscuro, concretamente en tonos verdes, ámbar o incluso negros. ¿Qué se consigue con esto? Reducir la exposición a la luz.

Igualmente, resultan idóneos otros formatos opacos, ya sea la lata o el bag-in-box, si se está buscando una mayor protección frente a la oxidación.

A la hora de crear un envase, también es determinante el cierre, que ha de ser no sólo hermético, sino también cómodo, lo que se traduce en un sistema que facilite el vertido y que reduzca al máximo la entrada de aire una vez abierto.

Muy importante es también optar por formatos manejables. Normalmente, el AOVE se comercializa en botellas de 500 o 750 mililitros, a menos que se destine a un consumo muy habitual. La razón obedece al objetivo de que el aceite conserve mejor sus cualidades si se consume en un plazo razonable.

Finalmente, el envase debe recoger información de forma clara y útil para el consumidor: origen, variedad de aceituna, categoría del aceite, campaña, fecha de consumo preferente e incluso recomendaciones de conservación.

En suma, para que esté a la altura de un buen aceite de oliva, ha de proteger el contenido, resultar funcional, ser un ejemplo de transparencia informativa y, por supuesto, contribuir a una presentación cuidada a la par que custodie la calidad del producto.

Solo tienes que echar un vistazo a la tienda online de Almazaras de la Subbética para comprobar nuestro amor por envases bonitos a la par que eficientes para conservar el oro líquido.